La Conca de Barberà es una comarca meridional catalana de 649 km2 de extensión. Sus condiciones naturales, unidas a su historia y sus tradiciones, la convierten en una zona privilegiada para el cultivo de la vid y para la elaboración de excelentes vinos y cavas.
Clima
En general, podemos hablar de un clima mediterráneo de transición entre el de la costa, dada la relativa proximidad al mar, más suave y propio de las comarcas tarraconenses, y el continental, más riguroso, frío en invierno y muy caluroso en verano, típico de las comarcas ilerdenses.
La modesta altitud de la sierra de Miramar y el estrecho de la Riba permiten una cierta influencia de los vientos húmedos y templados del mar, pero por otro lado, las marcadas inversiones térmicas invernales acentúan las heladas en las partes más hondas de la comarca. Todo ello hace que los inviernos sean fríos y los veranos no muy calurosos, existiendo un diferencial térmico notable entre el día y la noche.
La pluviometría anual es del orden de 450-550 mm, con el siguiente régimen estacional de mayor a menor pluviosidad: otoño-primavera-verano-invierno
En cuanto a temperaturas se refiere, la media anual se sitúa entre los 13 y 14 ºC, con máximas en verano que pueden superar los 35 ºC y mínimas en invierno frecuentemente por debajo de los 0 ºC. La insolación recibida está alrededor de las 2.500 h/año.
Suelo
Los suelos son, en su gran mayoría, de naturaleza calcárea y pobres en contenido de materia orgánica. Pueden ser arcillosos, con un característico color rojizo o de una textura más suelta y coloración parda. En el fondo de la cuenca hay terrazas fluviales.
En el extremo suroeste de la comarca, en las partes bajas de las laderas de las montañas de Prades, también aparecen suelos de pizarra (llicorella).
70 litros de mosto o de vino por cada 100 kg de uva.
Zona de crianza
La misma que la de producción
Normas para crianza
Para poder utilizar el término crianza, el proceso de envejecimiento será el siguiente:
Para los vinos tintos, la duración de este proceso será de veinticuatro meses con una permanencia mínima en barrica de madera de roble de seis meses.
Para los vinos blancos y rosados, la duración de este proceso no será inferior a dieciocho meses como mínimo, con una permanencia mínima en barrica de madera de roble de seis meses.
Para poder hacer constar el término reserva, el proceso de envejecimiento será el siguiente:
Para los vinos tintos la duración de este proceso no será inferior a los treinta y seis meses, con una permanencia mínima en barrica de madera de roble de doce meses y un envejecimiento en botella de veinticuatro meses.
Para los vinos blancos y rosados la duración de este proceso no será inferior a veinticuatro meses, como mínimo, con una permanencia mínima en barrica de madera de roble de seis meses y un envejecimiento en botella de dieciocho meses.
Para la utilización del término gran reserva, el proceso de envejecimiento será el siguiente:
Para los vinos tintos será necesaria una permanencia en barrica de madera de roble de veinticuatro meses, como mínimo, y un envejecimiento en botella de treinta y seis meses, como mínimo.
Para los vinos blancos y rosados la duración de este proceso será, como mínimo, de cuarenta y ocho meses, con un nvejecimiento en madera de roble, como mínimo, de seis meses y un envejecimiento en botella de cuarenta y dos meses.
En todos los procesos de envejecimiento
descritos las barricas de madera de roble tendrán una capacidad inferior o igual a 330 litros.
Tipos de vino
- Vino Espumoso
- Vino de Aguja
- Vino rancio de Conca de Barberà
- Mistela de la Conca de Barberà
- Vino dulce natural de Conca de Barberà